Mantén libres las entradas de ventilación y evita usar el computador sobre camas, sofás o superficies que bloqueen el flujo de aire.
Realiza limpiezas preventivas periódicas, especialmente cuando notes que el ventilador trabaja con más fuerza o el equipo se calienta demasiado.
Instala las actualizaciones del sistema y utiliza protección confiable contra archivos maliciosos. También conserva una copia de seguridad de tus documentos importantes.
No desconectes el equipo de forma brusca y utiliza un regulador o protector eléctrico cuando la energía sea inestable.
Cuando aparezcan ruidos extraños, apagados inesperados o lentitud persistente, solicita un diagnóstico antes de que el problema aumente.